La eficacia personal es la clave del éxito organizacional, que se basa en la fiabilidad, una combinación de carácter y competencia.


La eficacia interpersonal tiene lugar cuando las personas confían mutuamente y se comunican, trabajando juntas para producir resultados que son siempre superiores a los que podrían conseguir en solitario.


El éxito directivo es la consecuencia de que las personas cooperen como equipo con vistas a alcanzar resultados organizacionales. Se caracteriza por un estilo directivo y por un conjunto de habilidades que crean un entorno de trabajo de “empowerment”.


La eficacia organizacional aumenta cuando las miras y objetivos, la visión, la estrategia, los procesos de trabajo, la estructura y los sistemas de la organización , están alineados para servir de apoyo a los esfuerzos de las personas que están creando valor en el mercado. Esto contribuye a crear una fidelidad organizacional que fomenta el desarrollo de la confianza interpersonal y el “empowerment” directivo.